lunes, 6 de mayo de 2024

Los árboles

Los árboles han Sido mis eternos compañeros, los que me han dado la sabiduría para entender la vida,  en cada tramo de ella, he disfrutado de infinitos árboles, como aquellos: tres guayabos, la guanábana y el semeruco que arropaban mi patio cuando niña, o aquella acacia que daba la bienvenida a quien se llegase a la casa materna.

Cerca a nuestra casa, solíamos dar caminatas por la avenida Mérida, donde los inolvidables Samanes, jobos, cedros y apamates la adornaban, y que aunque caminara sola por ella, siempre me sentí acompañada entre sus frondas danzarinas. 

Durante mi vida universitaria, me inventé un camino que me.llevaba de los axiomas al bosque, pues estudiaba matemáticas, y me escondía en la frescura arbolada del departamento de biología cada mediodía.  

También, he Sido atrevida, y algunas veces, los enlazo con otros amigos arboles,  como esa vez que lleve un merey y un taparo, a esa escuela rural dónde solo habían tres árboles de mango, dos bocaitos y un hilacha, ellos fueron felices con esos nuevos amigos, y yo también. Por ahora, me embeleso  con mi jardín repleto de bosque de cacao, limón, Onoto y taparas…

 

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