domingo, 4 de abril de 2021

De los árboles aprendí:


a sumergirme en sus copas,

y a volar entre sus raíces...



Fotografía: Laura Morales


domingo, 14 de marzo de 2021

Amores de la Tierra

...mientras él plantaba versos, 

          ella germinaba semillas en su oscuridad... 


En homenaje a Gustavo Duch y sus versos de libertad


14 de marzo de 2021




Ella y La Música

Y ella que era músico,

andaba como sonámbula.

Cierto que podía acompañar cualquier canción,

claro, manejaba la técnica del instrumento,

más no había en ella inspiración,

le daba igual, si tocaba o no,

simplemente,

la musa musical se alejó de ella.

Y es que tanta tristeza,

ahuyentó cada figura musical,

el pentagrama naufragó ante tantas lágrimas,

las notas musicales se perdieron en un infinito océano.

Así andaba ella, 

sin son ni ton,

pero claro,

ella creía que la música la seguía acompañando.

Su vida se convirtió en una partitura de silencios, sin melodías, menos pensar en contratiempos o síncopas.

En ese insondable silencio, decidió andar por nuevos senderos, en ellos, sentía la compañía  de aves y reptiles, que la llevaban hasta unas montañas hermosas, desde donde contemplaba una laguna mágica y el verdor de la tierra fructificando, entre el olor del mastranto y el encontrarse con nuevas personas, le permitió percibir sonidos, que rasgaron el velo de esa sinfonía de silencios que era su vida, y de repente se volvió a sentir acompañada de las notas musicales que sobrevivieron al mar de lágrimas.

Estas, se organizaron en una obra de tres movimientos, que le dieron color y alegría a la vida de Ella.

De ahí en adelante, la música volvió a ser nuevamente su inseparable compañera.

Y ella se asegura que esta no la abandone, portando siempre su cuatro, tambor y maracas.


14 de marzo de 2021





 

lunes, 18 de enero de 2021

Maestro Chocolatero por la ECHAALBA

Finalmente fue el 15 de diciembre de 2020, que recibimos el diploma que nos acreditaba como Maestros Chocolateros de la Escuela de Chocolatería de la ALBA de la Ciudad de Maracay, luego de un año y tres meses de haber iniciado el intensivo curso, el cual fue  detenido por la Pandemia del Covid, para mi, es un Logro, pués lo recibí luego de haber superado la enfermedad de Neumonía ocasionada por dicho virus, fue mi primera salida a la Ciudad de Maracay, me sentía extraña de andar en la calle, reencontrarme nuevamente con mis compañeros y docentes fué una gran alegría, me encanto contar con la presencia de mis amigas Yarizma Morales y Jennifer Foster en ese tan sencillo pero muy importante acto, que con mucho esfuerzo realizamos. Estaré por siempre agradecida a quienes conformaron este grupo de compañeros: Ricardo Murillo, Tito Escalona, Jesús, Yulitza, Roxana Leonardi, Jenny Navarro, Oriana Suárez, Maralba, Paty, Marcos y Merilin, y a los docentes y amiguex Currucha o Carmen Liendo, su hermoso Padre César Liendo, Olga Rodríguez, Yvema, Alba Palencia, Rafael Nogales, Eduval Solórzano, Ana Rodríguex, Rafael, Dixie Barrios, y muchos más que no recuerdo en este momento, pero que fueron especiales... Por siempre agradecida a la Vida por este Logro...





















 

martes, 5 de enero de 2021

Poesía de enero 2021

Promesa: decidí dejar crecer mi cabello

hasta poder trenzarlo,
anhelo ver a las hojas que desprenden mis arboles
adornando esa larga trenza
Y como me siento:
soy arbolito
sensible a los vendavales del tiempo
pero bambú,
que por más que se doble jamás se partirá
o quizás, un taparo,
cuya madera decorada de hoyitos y frutos cilíndricos, se entregan en las manos del artesano, para que de rienda suelta a su espíritu creador
ah,
también soy silvestre,
si,
tanto así,
que por más veneno que me echen,
seguiré brotando sobre el inhóspito paraje,
y hasta quizás termine mis días decorando el sendero bañado del mortal asfalto...







sábado, 2 de enero de 2021

¿Y que es un patio o solar?

Respiro profundo, y afirmo:

Un patio, es aquel lugar por donde respira la casa.

Cuando queremos sentirnos alegres, nos vamos al patio

Quien no recuerda ese patio, de tantos árboles, donde íbamos a sentarnos en esa piedra a simplemente trazar cuadrículas y jugar la vieja en solitario

O donde dibujábamos una raya pa colocar el mingo, pues hay solares con patios de bolas

También donde marcábamos un triángulo para jugar metras

 Un patio sin hamaca no es patio

Y sin un columpio, así sea de un caucho con un mecate, menos.

Conocí un patio con una bombona y un resorte, donde los niños se encaramaban y se mecían sabroso.

Y es que hay patios pa muchas cosas, pa las fiestas de bodas, primera comunión, bautizos, cumpleaños y hasta pa los rezos de un difunto muy querido.

En los patios, que por lo general quedan al fondo de las casas, no falta una mesa con su juego de dominó respectivo, y sus vacíos pa las cervezas, más un promontorio de leña pa cuando toque hacer el sancocho.

Hay patios tan bendecidos, que tienen gallineros o unos cochinitos en cría, codornices, acures, conejos, sin faltar los apacibles morrocoyes, y sin dejar de mentar los perros de la casa y los silentes gatos.

¡Que bonito!, cuando cada mañana voy al patio, y me sobresalto con el raudo andar del cigarrón que de flor en flor liba el néctar que dará vida a frutos para el alimento, sino, el colibrí que en su aleteo acaricia las flores jugosas de estropajos, onoto y tapara en labor polinizadora, también resulta curioso la variedad de cantos que trinan parejas de aves, que se detienen entre en las ramas de los árboles, alegrando mi mañana, sin dejar de estar atenta a la  gata que les aguarda en cacería felina, muchas caen ante la agudeza de la misma y dejan al otro pajarito viudo.

Visité un patio con un bonito jardín, muchos tulipanes, flores de muerto, cayenas, capachos y cariaquito de varios colores, allí las mariposas danzaban al son del vaivén de las flores.

Viví en una casa con un patio que tenía sumideros, y cuando llovía solíamos contemplar toda el agua de lluvia se iba por esos hoyitos, no  entendía su significado pero era un fenómeno tan especial que me iba con la lluvia e imaginaba el sendero que ella recorría hasta perderse en el infinito de ese hoyito.

Recuerdo estar en un patio donde se empozaba el agua de lluvia, y que alentaba a los presentes a que hiciéramos barquitos de papel y navegábamos en esos pequeños charcos y nos hacía sentir como el más experimentado navegante

Hay patios embriagadores, que tienen plantas que al mínimo roce de sus hojas una queda atrapada por su fragancia

En los patios te consigues de todo pa aliñar, y que sabroso cuando una va y cosecha los ingredientes pa un sofrito como ajíes, cebollín, pimentón, culantro, tomatico cagón y oreganito

Conozco familias que en vez de recibir a la gente en la sala, la reciben en el patio, y cuando conversan de sus visitas anteriores, hacen mención de cuando se sentaban debajo de la mata de tapara, o bajo el mango, o entre los cacaos y los plátanos

Cuando veo un patio encementado me siento triste, pues imagino a la casa que le precede, con un respirador artificial.

En mis andanzas académicas, visité a una amiga, que estrenaba su casa, y me dijo, vamos al patio, mi primera impresión fue, GUAO, esto es un cementerio, sobresalían troncos de varios árboles que habían sido talados, y todo tenía cemento, cuando le pregunté por ese desolador paisaje, me respondió, la persona que vivió antes aquí, mando a cortar todos los árboles porque no soportaba sus hojas, y yo la compré así y estoy pensando como arborizar nuevamente, claro, primero debo quitar el cemento.

Tengo amiguex que viven en edificios, y como carecen de patio, se inventan sus patios embalconados en cada ventana de sus apartamentos, siento, es un buen intento de  oxigenar su hogar.

Algunas veces me gusta chocarle el carro a personas, y les digo, lo siento, pero les será difícil comprender de que les hablo, y me increpan, y eso por qué, tranquilos, es que a ustedes, les falta patio.

Por otra parte, hay gente que no se le ocurrió otra, que despedir el año en un patio, y eso es un hecho tan fuera de lugar, pues cuando muchos andan entre hoteles, clubes y posadas de altos costos.. ¡Vaya, que atrevimiento el de esta gente!, reivindicar el patio, y por ende el konuko

Y esta gente tan rara, no son más que las abuelas Ninfa y Reyna, que cada 29 de diciembre desde 2016 hasta el presente, invitan a sus amiguex, allegados y konukerxs a compartir una tarde hasta el amanecer entre aperitivos, calditos, licores propios, como macerado de ponsigué, cocuy clarito, chococuy, guarapitos de hierbas, poesías, canciones, performances y rituales… y pa no perder la costumbre, lanzan esta propuesta virtual… 


Dedicado al Patio e Ninfa

o el Konuko Las Abuelas

Un inolvidable patio, al que amo desde que lo conocí por allá un 29 de diciembre 2016

Sembradora de Árboles (Laura María Morales, diciembre 2020)


De los árboles aprendí: a sumergirme en sus copas, y a volar entre sus raíces... Fotografía: Laura Morales