miércoles, 13 de abril de 2022

Semilla Viajera

 Cada semilla que viaja,

se lleva un poco de este territorio,
mi alma se alegra,
pues sé, que van a un bonito y acogedor lugar,
por ello,
las guardo en sobrecitos con mucho cuidado,
algunas veces les agrego ceniza para protegerlas de los insectos,
las identifico con el nombre o lugar de quien las recibirá,
algunas veces el emisario surge de imprevisto,
han llevado semillas: konukeros, cantores, poetas, viajeros de paso, músicos, artistas de calles, chef, antropólogos, familiares, estudiantes, gente que va pa congresos, entre otrex...
durante su recorrido, voy haciéndole seguimiento,,
cuando ya está en su destino,
uy, que alivio, se logró el cometido,
muchex me llaman para confirmar el recibimiento con gozo de la semilla,
y, ya las rutas del recorrido de amor de las semillas crece, crece y crece... ya que estas nacen del amor a la Madre Tierra.

23 enero 2021



¿Por qué sonríe el KONUKO?

Porque el rocío le reafirma que la esperanza es la razón de su existir...

Y en el konuko conocí, que el tan vilipendiado murciélago es un ser hermoso, que gracias a su labor se generan hermosos frutos...

También aprendí, que abejas, cigarrones, pegones, colibríes y otros insectos sociales realizan la brega clave del ciclo reproductivo de muchas plantas...

Y me encontré con seres maravillosos y maravillosas que se convirtieron en hermanas y hermanos de KONUKO... un nexo que jamás se romperá...

Que esa unidad mínima valiosa que cargamos como el más preciado tesoro, LA SEMILLA, se convierte en el epicentro de nuestro existir, que gracias a ella, vamos reconociéndonos en nuestro andar, y que por ella haríamos lo imposible para continuar dándole razón al mayor ciclo de vida existente...

Por todo ello y más, orgullosamente KONUKERA...

13 de abril de 2017



jueves, 24 de marzo de 2022

Konuko, Artesanías, saberes y sabores


Creaciones del Konuko La Pirámide Santa Cruz de Aragua: cascarilla de cacao, Granola  Karibe (hojuelas de Yuka, nibs de cacao, cambur, coco, piña, mango, papelón, sarrapia, pimienta rosa y sal marina), barras de chocolate 60% cacao, sal condimentada picante, también totumas y pocillos 

Por encargo, expoartesanales y venta directa

jueves, 3 de marzo de 2022

Gente grande



¿Y que es la gente grande?

¿Acaso serán esas con la que llenamos nuestra boca al mentarlas?, o aquellas con la que argumentamos nuestros escritos académicos para convencer a otros de nuestra sapiencia
Pa mi, la gente grande es:
esa ama de casa, que con un sueldo mínimo hace magia y plena su mesa de alimentos
esa hermosa mujer, que sin dinero pacta con el chofer intercambiar jojotos/maíz por el pasaje
ese joven estudiante, que sobre la circunstancia, trabaja para cumplir sus sueños en la vida
el residente de cirugía, que registra el número de teléfono de su paciente porque al conversar con ella, se percató que hace una labor que coincide con la de su madre, sembrar cacao
ese don y doñita, que sin detener su paso, te regalan una sonrisa y un saludo cuando te encuentran en su camino
ese amigo, que te invita a conocer su patio, y de paso te obsequia mangos y tamarindos
esa directora de escuela, que te da la bienvenida con un cafecito
esos senderistas, que acompañan tu paso cuando coinciden contigo en las caminatas domingueras
esos muchachos rozagantes que te regalan una canción acorde a cada momento de la vida...
esa negrita que te regala un trozo de chocolate hecho con sus manos
ese arquitecto que comparte sus pequeños logros en su huerto vertical
ese amigo que cuando se encuentra contigo te dice, ¡familia!
ese artesano sonriente que te da un abrazo infinito
mi comadre, profesora universitaria y veterinaria, que con una quincena de un dolar y un tercio, sigue yendo a sus clases
esa pana que te dice, ¿Tu comes caraotas?, porque cuando vengas te haré unas empanadas
es el encuentro de gente de todas las edades, pa compartir saberes, sabores y música en comunidad
Un sueño sería, que te encuentres a toda esa gente grande en un día normal...
Otro, que esa gente fuera visibilizada en los textos académicos, históricos o literarios...
Pero a lo más, aparecen como dígitos en los Censos de Población...

Me consuela saber, que a ese tipo de gente grande poco le importan la fama y la gloria...
Por eso, me conformo con esa gente grande, y es la que deseo siempre encontrar en mi camino...

📷 Laura Morales
El Señor Perrote, preparando su desayuno en su fogón integral en Castillo, Santa cruz de Aragua

3 de marzo 2021

martes, 8 de febrero de 2022

CREDO de una Sembradora

 

Creo en la Madre Tierra, en la luna y los árboles

Creo en la semilla como la maravilla de la naturaleza

 

Creo en la arcilla que germina amores, y en el mensaje de las flores

Creo en el aroma del higo, y en los polinizadores

Creo en el cultivo del onoto, capacho, tapara, cacao, maní y  tapiramo de mi patio

 

Creo en la mirada de mi Madre, que sin decir una palabra transmite un mensaje

Creo en las voces, olores y pisadas de mis hijos

Creo en el poder curativo que brinda la palabra de una Anciana

Creo en la amistad, como el nexo más valioso de los humanos

 

Creo en el poder creador de mis manos

Creo en el chocolate que formulo

Creo en los utensilios e instrumentos que elaboro de mi siembra

 

Creo en la magia de las matemáticas

Creo, que uno más uno, son DOS, pero también, pueden ser UNO, o tal vez, TRES…

Creo en las pirámides, en Pi y el origami

Creo en la geometría axiomática

Creo en los gradientes, el rotacional y las curvas de nivel

Creo en la teoría de grupos, y la geometría difusa

También, creo en la perfecta aritmética de un jugador de dominó

 

Creo en el sofrito onotado que me convoca a la cocina

Creo en la cuchara de madera con la que meneo mis guisos

Creo en el molino de maíz, y en la arepa pelá

Creo en la sal marina, el culantro y el ají picante

Creo en los condimentos con semillas de auyama y orégano

Creo en el Sol que me acompaña en la deshidratadera de nuestros alimentos

Creo en el Tumak del pueblo Pemón

 

Creo en los músicos

Creo en las disonancias, no en los desafinados

Creo en las cuerdas de una guitarra enamorada

Creo en el Joropo Central, el golpe de tambor y el cuatro venezolano

Creo en los valses de Antonio Lauro interpretados por mi Papá José Morales en su guitara

Creo en la rítmica de la música venezolana

Creo en el Rock en tonalidad menor

 

 

Creo en los pintores de plaza, y en los malabaristas

Creo en las ventas artesanales, también en el trueque

 

Creo en los juegos de chapitas, y en el vuelo del papagayo

Creo en el baile infinito de un trompo y en la geometría del juego de metras

 

Creo en la familia que educa, y en la naturaleza que enseña

Creo en Simón Rodríguez y en el Maestro Rural

 

Creo en los sancochos de konuko, y en mi totuma sancochera

Creo en el cocuy de penca, la chicha andina y el chorote

 

Creo en la mascarilla de cacao, y en los supositorios de sábila

Creo en los colirios de meliponas, y en los guarapos de hierbas

Creo en el vino de tapara, y en la brusca sanadora

Creo en el champú con bicarbonato, y también en los masajes 

 

Creo en la palabra que se acompaña de la mirada

Creo en los mensajes en servilletas, y en las cartas de amor

También, creo en la poesía

 

Creo en las caminatas bajo la lluvia

Creo en la textura de tu piel

Creo en el baño acompañado, bajo la caricia de un estropajo

Creo en el sonido de nuestro amor

 

Creo en Mí,

también,

                           creo en Ti…

 /

 Tumak, para los pemones, es un encuentro que hace la familia alrededor de una olla de sopa con carne de cacería, condimentada con aliños del konuko y una hierba silvestre llamada aurosa, todos mojan su casabe en el caldo, mientras conversan, al final reparten las presas, también pueden hacerlo en reuniones de la comunidad o asambleas.

Konuko, es uno de los términos que integra la forma de siembra practicada por las naciones originarias, donde se cultiva y resguarda la riqueza de semillas, de sabores, de saberes, de mitologías, de historia, donde la cultura es viva y la astro-nomía-logía es una estela abierta, un lugar de encuentro y de conexión con la naturaleza, una reserva moral y vital.

 

Sembradora de Árboles

21 de septiembre de 2020



En el Marco del Taller: Taller "Con Aquiles, yo también  creo"Dirección de Cultura del Estado Bolivariano de Miranda, como parte de la formación que acompaña el FESTIVAL DE POESÍA DE MIRANDA 2020, 26 al 30 de octubre. Dictado por: Yurimia Boscán 


Fotografia en la Casa de mi Amigo Vinicio Aguinaga en Palmarito, El Castaño estado Aragua




jueves, 20 de enero de 2022

Poema Homenaje a Miriam Mireles por los 50 Años de la UPEL Maracay


De las Matemáticas a la Biología... 📐🌱🌳


Construí una trayectoria que me conducía desde los incuestionables axiomas a un

bosque cercano, si bien, se recorría en corto tiempo, el camino era tosco y confuso,

una forma de suavizarlo, fue incluir en ella a un inmortal bambú, sobreviviente de las

quemas por protestas a inicios de los años noventa.

Me centraba en las bondades que el destino prometía, haciendo ligero mi andar, y,

sin jamás perder de vista la meta.

Al llegar al bosque, su frescor me empapaba, sobre todo, cuando el calor del mediodía

agobiaba nuestro recién culminado almuerzo, 

En él, se perdía la noción del tiempo, principalmente, cuando el espacio entre el

mediodía y las próximas horas de clases eran largas, allí, una se entregaba a los

brazos de Morfeo, era inevitable, no sucumbir a su sinfonía vegetal.

Tanta tranquilidad, se prestaba para resolver enunciados matemáticos, donde los

teoremas, corolarios y definiciones jugaban entre los senderos del bosque para

darnos luces ante las demandas de algunos problemas matemáticos. 

Por lo general, apenas se oían las voces de quienes íbamos a ese lugar, si alguien

se reía lo hacía tímidamente, para no molestar a quienes al igual que una, iban a

relajarse ante tanta natura.

El bosque, también era la cueva que abrigaba a enamorados famélicos de engullir

sus bocas.

Algunas veces, una  quería estar allí por un tiempo infinito, pero tenía que retornar a

los axiomas, el bosque me guiaba por otro camino, uno rodeado de muchas flores y

paredes vegetales, que no era otro, que el ofrecido por los pasillos de componente

docente.

En esos tiempos, no me percaté, de porque la ida y vuelta de los axiomas al bosque,

eran tan distintas.

Con los años comprendí, y me hice sembradora.

 

8 de noviembre 2021




Semilla Viajera

  Cada semilla que viaja, se lleva un poco de este territorio, mi alma se alegra, pues sé, que van a un bonito y acogedor lugar, por ello, l...