domingo, 5 de julio de 2026

Infarto

Dolor traspasa su pecho

represa de sentires ahogan su voz

el estallido se avecina

su corazón en síncope 

músculos no amortiguan el vaticinio

el desvanecimiento fue ineludible


Mente solicita piedad a los santos

Dios de las devotas 

sálvame

o tú el Dios de los cristianos

apiadate de mi

o cualquier fuerza superior  

no me abandones


Aun quiero seguir en la tierra

que pudo pasar

no puedo controlar este cuerpo

estoy en la mínima expresión

será que me llegó la hora

y yo con tantos deseos

no quiero morir


A lo lejos se escucha la frase:


“dale el señor el descanso eterno, 

brille para el la luz perpetúa”


14 de agosto 2024

Mujer Cacao

Conocí a una Mujer que amaba el Cacao


Ella,

 no precisaba el momento en que se prendó del cacao, 

menos, 

cuando probó de su sabor la primera vez


Lo que si tuvo claro siempre,

es que este, sería un invitado especial  de su hogar 

Así, 

cuando le tocó el turno de alimentar a sus crías 

No dudo, 

en solo amamantarlas hasta el momento preciso en que pudiera darles de la bebida de los dioses, 

si, 

la que preparaba con cacao puro de la zona de Ocumare de la Costa,

si,

Ese  que venden en forma de bolas las mujeres en torno a los sembradíos de cacao

Ella, 

se apertrechaba de estas en cada viaje a la playa

Ya crecida la muchachada sana y fuerte

Decidió traer el Olimpo a su jardín, al brindarle hospedaje vitalicio  a unas plantas de cacao 

Dos hermosos árboles que crecieron bajo su cuidado, y que bailaban al ritmo de la paleta con la que meneaba los granos de cacao en tueste en su cocina


Eran dos árboles compinches de la luna, y en complicidad con esta, jugaban el escondido entre sus ramas, y hasta simulaban eclipses de cacao, cuando una mazorca se atravesaba en la trayectoria de su luz 


Y no conforme con tanta hermosura, el cacao le permitió a la mujer,  recrear con sus frutos, platillos de la alta chocolatería, así como interpretar recetas en homenaje a sus ancestros. 


Ella, 

en homenaje al amor que sentía por el cacao, diseminó sus semillas por doquier, teniendo así, infinitos patios donde siempre fue recibida con mucho amor.

.

13/01/2025





La luna que me habita

 No sé, si soy hermana,

hija o amiga de la luna.

Solo sé,

Que me enteré de su bondad hacia mi, apenas hace ocho años

Desde entonces, comprendí, que mi rechazo hacia ella, me había impedido disfrutar de su sapiencia,

Si, porque les cuento que ella se me presento a los doce años, su llegada, estuvo acompañada de fuertes dolores y espasmos, desde ese entonces la rechacé.

Siempre fue puntual, cada 28 días aparecía, y se instalaba por siete largos días, para mí, toda una semana de obstinación.

La trataba muy mal, deseaba, que se largara de mi vida

Ame cuando me embaracé, porque se desaparecio como por tres años…

 Un día, se me apareció un Quijote y me presento un libro, la mujer y la luna, en él, se trataba sobre la especial relación de la mujer, su ciclo menstrual y la luna, lo leí con mucha curiosidad, y a la vez duda, me indicaba en alguna de sus reflexiones, que la lunita se manifestaba de forma distinta, que había que darse  cuenta, de su comportamiento, y hasta sugería una especie de hoja de observación, que permitiría  reconocerla como la que guía nuestro ser femenino…

Dije, porque no, voy  a estar atenta a ver si es cierto que ella es distinta, porque yo siento lo mismo siempre…

Y fíjense, descubrí que lo que la autora decía, era real.

Entendí que la lunita en ciclo nuevo o luna negra, era el más profuso, me sumergía  en un lago vinotinto que era incontenible de detener, pero de dolores menos intenso 

Mientras, que en el ciclo menguante, los dolores habitaban las caderas como parturienta, eso me mantenía tumbada bajo efectos de algún calmante…

La creciente me arropaba el pecho, como colcha de invierno estacional, y aunque siempre se quedaba los días pautado, mantenía su cauce tolerable, me permitía realizar labores cotidianas sin incomodidad.

Pero en Plenilunio, me aturdía la cabeza, con dolores extraños, no era tan dolorosa, ni tan acuosa.

Así, comencé a conocerla, y a comprender porque siendo  tan puntual, y aparentemente  igual, siempre era tan distinta, conocí sus ciclos tan al pelo, que me preparaba para recibirla como a una visitante especial, y más nunca, le desee que se fuera…

 Sin embargo, hace unos cuatro años, se despidió, no sin antes ofrecer disculpas por su obligada e incomprendida presencia en mi vida.

No sin antes,  agradecerme por comprenderla durante los últimos cuatro años… que valoraba mi esfuerzo en recuperar el tiempo que la ignoré.

También me dijo, si siempre te guiabas conmigo para la siembra, como no te dabas cuenta, que cuando brotaba de ti, no me reconocías

Y yo, ¿Cómo que brotabas de mi, acaso no me visitabas?, y ella con su pícara sonrisa me dijo al oído, yo no visito, yo hábito en cada vientre de Mujer, ese es mi secreto.

 Solo te pido, que lo cuentes a tus hijas o  tus hembras cercanas, porque ya no soporto tanta maldición en mi espalda …


15/12/2024




De Oficio, catador de poemas

Si,

Así como hay expertos catadores de vino, ron, café, chocolates y mas..


Ya los añejos amantes de la poesía

No se conformarán con leerla, u oírla acompañados de una buena música, tragos o amantes, para el final aplaudir o simplemente asentir 


No,


Ahora añadirán  a su placer, el oficio de ser catadores de poesía,

dada la aparición de sucedáneos textos poéticos  mediante el uso de las  IA 


Que muestra perfectos textos pero sin alma, sin son, y menos, swing


Que si bien, aprobarían los criterios establecidos por la literatura 


Al ser degustados,

dejarían un retrogusto de inexplicable insipidez 


Pero es que,


Se requiere ser un artesano de la poesía para crear textos naturales, con pliegues, con las huellas del creador poético, como rastro que deja la tiza en los trazos en la costura..


Estamos en una encrucijada, que amerita algo parecido a los insolentes tribunales inquisidores literarios  de poemas y poetas, un nuevo tribunal, este, para medir si el poema fue producto de una creación orgánica o de una IA… Tamaña tarea tribunalística…


Si bien, estos asuntos son apenas discutidos en los rincones literarios, jamás se pensó que la tecnología haría gala de sus algoritmos en un terreno tan sensible… pues se consideraba estar destinada a otras disciplinas científicas, simplemente, sorprendió a muchos el atrevimiento literario de las IA…


Me atrevo a pensar, que una sociedad que ha ido apagando velozmente sus sentidos, tal vez, no percibirá diferencia entre textos orgánicos, a textos de IA… es más, seguramente tildaran de santurrones y ortodoxos, a quienes deseen darse un banquete con poesía real, de esa, que no diferencia si se gestó en un baño publico, o en un palacio…


Esto,

esto apenas inicia…


Estaremos acaso ante la extinción de la poesía, pareciera que  las IA han sentenciado su muerte,


 surgirán los grupos eco poéticos, para evitar se haga efecto dicho dictamen…


Adiós poesía adiós mi existencia 

.


31/04/2024











Salmuera

Fue frontal, cuando me dijo,

Tus versos, yus versos me saben a tierra,

me cuesta no repetirlos por varias horas,

así como ómo cuando comes sardinas de lata


Por ello,

decidí sumergir mis versos  en salmuera 

y colocarlos en las tinieblas bajo el fogón 

por tiempo indefinido,


Quizás,

 las bacterias transformen el humus de esos versos 

en sabores más digeribles por cuerpos sintéticos


y nunca me alejaré de la poesía, 

pues en cada plato,

sabré que debajo del fuego yacen mis versos


Pd: también decidí no escribir por largo tiempo… 


7/12/2024

Salvada por Andrés Eloy Blanco

 Apenas mis extremidades se mantenían firme, cuando comencé a recibir  empujones, apodos  y burlas, mi humanidad  no podía con tanto


No entendía 

Aunque me gustaba aprender

detestaba lo que pasaba 

Tenía miedo

Cada día era peor


Amaba los fines de semana

Pues mi casa era segura


Fue impreciso el tiempo que viví la pesadilla del negra mojina, palillo eléctrico, negra hedionda y siempre pasivamente


No decía nada en casa

Vivía la situacion en silencio


Procuraba ir muy bien arreglada a la escuela, hasta usaba colonia, algo que detesto, todo, con el fin de  aminorar eso, si, eso que ahora llaman bullying, de alguna manera, sentía era  culpable por ello


Nada mejoraba, siempre aparecía un nuevo epíteto, que complementaban con empujones, metida del pie para que me cayera, mis 7 añitos no podían comprender lo que ocurría, por que me pasaba esto a mi, y a ese niño…


Un día, ya en segundo grado, una  maestra inolvidable, Dexida de Martínez, dijo abran el libro en la página tal, y zuas, era un poema, de la pluma de Andrés Eloy Blanco, pintarme angelitos negros, ella lo leyó mientras todos seguiamos con asombro lo que el mismo decia


Un silencio arropó el salón, todos me miraban, así comol también aquel tímido  niño,  se apellidaba Machado, eramos los más intensos negritos e indios del salón


Yo gire mi cara a todos lados, como esperando alguna reacción,


Pero no, 

Solo continúo el silencio, y para mí, esa página del libro se convirtió en mi guia en esos momentos, una niña de apenas 7 años, que encontró en ese poema, un arma de defensa ante quienes siempre siguieron atropellandome, pero ya no era pasiva, los enfrentaba, los desarmaba, les decía, creen en Dios,quieren ir al cielo, y como van hacer, si el poeta dice que allá hay angelitos negros, 


Algunos me decían, pero tú no eres angelita, les contestaba, pero soy negra, y me gusta ser negra, india y flaquita…


A uds nadie les escribira un poema, jamás aparecerán en un libro, 

no son importantes para  nadie


Asi, conocí la obra de Andrés Eloy Blanco, y su deliciosa  pluma, plena de matices diversos, como es nuestra tierra 


7/08/2024


Y hasta el día de hoy, me gozo con el hijo de Juan Bimba y su mujer,  el corrío de maisanta, también con sus coloquios, elegia…  sus sutiles poemas de amor a su madre, amada y a su madre Patria.


Gracias Andrés Eloy Blanco, y aunque digan que la.poesia no sirve para nada, gracias por salvarme en mi niñez y acompañarme el resto de la vida…



Jueves

Previo a este día, me aseguro de colocar la alarma a las 5 y 30


El hábito hace, que antes que está suene

me despierte como un tirón 

Y zuás, la apago, no hay nada peor

que una alarma 


En automático, enciendo la computadora y busco una lista de canciones que me inspiren en el trajín del nuevo día 


Me dirijo a la  cocina, y enciendo el horno


Pongo una olla a hervir con par de huevos

Y en otra un plátano maduro


Saco la masa leudada del día antes

Extiendo los panes y pum al horno



Voy al baño 


En modo ritual, hago del cuerpo y me baño


Unos diez minutos después 


Repaso los cocimientos, apagó lo que este listo y me dispongo a vestirme 


Ese día me hará falta la hora de ejercicio en la mañana o la caminata a laguna


Sé, que será un día de fórmulas  y conjeturas metodológicas universitarias


Guardo la comida que llevaré, y me sirvo mi desayuno, por lo general par de huevos en tortilla, chucrut y maní con avena…  


Termino el desayuno, lavo los corotos, me cepillo y en tropel, salgo con mis peroles de la casa hacia la parada del bus o el carrito que me llevará a la universidad…


Aunque soy madrugadora, la rutina de inicio de los jueves avizora un día extenuante…


Donde además del esfuerzo intelectual, debo centrarme, para no confundir la teoría de conjuntos con la matriz de arqueo bibliográfico…


Y esto, es solo el inicio del jueves, no imaginarán el desarrollo del día entre bulliciosa juventud, la constante cara de interrogante de muchos  ante la falta de hábitos de estudios y la resiliencia de ser docente universitario, casi que voluntario, ante la paga casi inexistente por un Estado que no tiene como prioridad la educación de su población…

Pero bueno, hasta aquí mi perorata de jueves, me alivia que viene el viernes de poemas… 


Por cierto, no es todos los jueves, quizás el próximo, la alarma no suene, y siga durmiendo, me pare tarde y llegué tarde a la universidad, lo que si será difícil, es que no haga el desayuno…


14/03/2025












Infarto

Dolor traspasa su pecho represa de sentires ahogan su voz el estallido se avecina su corazón en síncope  músculos no amortiguan el vaticinio...