Dolor traspasa su pecho
represa de sentires ahogan su voz
el estallido se avecina
su corazón en síncope
músculos no amortiguan el vaticinio
el desvanecimiento fue ineludible
Mente solicita piedad a los santos
Dios de las devotas
sálvame
o tú el Dios de los cristianos
apiadate de mi
o cualquier fuerza superior
no me abandones
Aun quiero seguir en la tierra
que pudo pasar
no puedo controlar este cuerpo
estoy en la mínima expresión
será que me llegó la hora
y yo con tantos deseos
no quiero morir
A lo lejos se escucha la frase:
“dale el señor el descanso eterno,
brille para el la luz perpetúa”
14 de agosto 2024
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