jueves, 24 de marzo de 2022

Konuko, Artesanías, saberes y sabores


Creaciones del Konuko La Pirámide Santa Cruz de Aragua: cascarilla de cacao, Granola  Karibe (hojuelas de Yuka, nibs de cacao, cambur, coco, piña, mango, papelón, sarrapia, pimienta rosa y sal marina), barras de chocolate 60% cacao, sal condimentada picante, también totumas y pocillos 

Por encargo, expoartesanales y venta directa

jueves, 3 de marzo de 2022

Gente grande



¿Y que es la gente grande?

¿Acaso serán esas con la que llenamos nuestra boca al mentarlas?, o aquellas con la que argumentamos nuestros escritos académicos para convencer a otros de nuestra sapiencia
Pa mi, la gente grande es:
esa ama de casa, que con un sueldo mínimo hace magia y plena su mesa de alimentos
esa hermosa mujer, que sin dinero pacta con el chofer intercambiar jojotos/maíz por el pasaje
ese joven estudiante, que sobre la circunstancia, trabaja para cumplir sus sueños en la vida
el residente de cirugía, que registra el número de teléfono de su paciente porque al conversar con ella, se percató que hace una labor que coincide con la de su madre, sembrar cacao
ese don y doñita, que sin detener su paso, te regalan una sonrisa y un saludo cuando te encuentran en su camino
ese amigo, que te invita a conocer su patio, y de paso te obsequia mangos y tamarindos
esa directora de escuela, que te da la bienvenida con un cafecito
esos senderistas, que acompañan tu paso cuando coinciden contigo en las caminatas domingueras
esos muchachos rozagantes que te regalan una canción acorde a cada momento de la vida...
esa negrita que te regala un trozo de chocolate hecho con sus manos
ese arquitecto que comparte sus pequeños logros en su huerto vertical
ese amigo que cuando se encuentra contigo te dice, ¡familia!
ese artesano sonriente que te da un abrazo infinito
mi comadre, profesora universitaria y veterinaria, que con una quincena de un dolar y un tercio, sigue yendo a sus clases
esa pana que te dice, ¿Tu comes caraotas?, porque cuando vengas te haré unas empanadas
es el encuentro de gente de todas las edades, pa compartir saberes, sabores y música en comunidad
Un sueño sería, que te encuentres a toda esa gente grande en un día normal...
Otro, que esa gente fuera visibilizada en los textos académicos, históricos o literarios...
Pero a lo más, aparecen como dígitos en los Censos de Población...

Me consuela saber, que a ese tipo de gente grande poco le importan la fama y la gloria...
Por eso, me conformo con esa gente grande, y es la que deseo siempre encontrar en mi camino...

📷 Laura Morales
El Señor Perrote, preparando su desayuno en su fogón integral en Castillo, Santa cruz de Aragua

3 de marzo 2021

martes, 8 de febrero de 2022

CREDO de una Sembradora

 

Creo en la Madre Tierra, en la luna y los árboles

Creo en la semilla como la maravilla de la naturaleza


Creo en la arcilla que germina amores, y en el mensaje de las flores

Creo en el aroma del higo, y en los polinizadores

Creo en el cultivo del onoto, capacho, tapara, cacao, maní y  tapiramo de mi patio


Creo en la mirada de mi Madre, que sin decir una palabra transmite un mensaje

Creo en las voces, olores y pisadas de mis hijos

Creo en el poder curativo que brinda la palabra de una Anciana

Creo en la amistad, como el nexo más valioso de los humanos


Creo en el poder creador de mis manos

Creo en el chocolate que formulo

Creo en la Artesanía que elaboro con mi siembra


Creo en la magia de las matemáticas

Creo, que uno más uno, son DOS, pero también, pueden ser UNO, o tal vez, TRES… o cualquier otra cifra

Creo en las pirámides, en Pi y el origami

Creo en la geometría axiomática

Creo en los gradientes, el rotacional y las curvas de nivel

Creo en la teoría de grupos, y la geometría difusa

También, creo en la perfecta aritmética de un jugador de dominó


Creo en el sofrito onotado que me convoca a la cocina

Creo en la cuchara de madera con la que meneo mis guisos

Creo en el molino de maíz, y en la arepa pelá

Creo en la sal marina, el culantro y el ají picante

Creo en los condimentos con semillas de auyama y orégano

Creo en el Sol que me acompaña en la deshidratadera de nuestros alimentos

Creo en el Tumak del pueblo Pemón 


Creo en el canto de las aves

Creo en la música y en los músicos

Creo en las disonancias, jamás en los desafinados

Creo en las cuerdas de una guitarra enamorada

Creo en el Joropo Central, el golpe de tambor, en Alí y el cuatro venezolano

Creo en los valses de Antonio Lauro interpretados por mi Papá José Morales en su guitara clásica

Creo en la rítmica de la música venezolana

Creo en el Rock en tonalidad menor


Creo en los pintores de plaza, y en los malabaristas

Creo en las ventas artesanales, también en el trueque 


Creo en los juegos de chapitas, y en el vuelo del papagayo

Creo en el baile infinito de un trompo y en la geometría del juego de metras 


Creo en la familia que educa, en la naturaleza que enseña y en la universidad de la vida

Creo en Simón Rodríguez y en el Maestro Rural 


Creo en los sancochos de konuko, y en mi totuma sancochera

Creo en el cocuy de penca, la chicha andina y el chorote  


Creo en la mascarilla de cacao, y en los supositorios de sábila

Creo en los colirios de meliponas, y en los guarapos de hierbas

Creo en el vino de tapara, y en la brusca sanadora

Creo en el champú con bicarbonato, y también en los masajes   


Creo en la palabra que se acompaña de la mirada

Creo en los mensajes en servilletas, y en las cartas de amor

Creo en los poetas y la poesía,

También Creo en la prosa, y en los versos que riman 


Creo en las caminatas bajo la lluvia

Creo en el amor que libera

Creo en la textura de tu piel

Creo en el baño acompañado, bajo la caricia de un estropajo

Creo en el sonido de nuestro amor

Creo en Mí,

                  también,

                               creo en Ti…


Tumak, para los pemones, es un encuentro que hace la familia alrededor de una olla de sopa con carne de cacería, condimentada con aliños del konuko y una hierba silvestre llamada aurosa, todos mojan su casabe en el caldo, mientras conversan, al final reparten las presas, también pueden hacerlo en reuniones de la comunidad o asambleas.

Konuko, es uno de los términos que integra la forma de siembra practicada por las naciones originarias, donde se cultiva y resguarda la riqueza de semillas, de sabores, de saberes, de mitologías, de historia, donde la cultura es viva y la astro-nomía-logía es una estela abierta, un lugar de encuentro y de conexión con la naturaleza, una reserva moral y vital.

 

Sembradora de Árboles

21 de septiembre de 2020



En el Marco del Taller: Taller "Con Aquiles, yo también  creo", Dirección de Cultura del Estado Bolivariano de Miranda, como parte de la formación que acompaña el FESTIVAL DE POESÍA DE MIRANDA 2020, 26 al 30 de octubre. Dictado por: Yurimia Boscán 

 

Fotografia en la Casa de mi Amigo Vinicio Aguinaga en Palmarito, El Castaño estado Aragua




jueves, 20 de enero de 2022

Poema Homenaje a Miriam Mireles por los 50 Años de la UPEL Maracay


De las Matemáticas a la Biología... 📐🌱🌳


Construí una trayectoria que me conducía desde los incuestionables axiomas a un

bosque cercano, si bien, se recorría en corto tiempo, el camino era tosco y confuso,

una forma de suavizarlo, fue incluir en ella a un inmortal bambú, sobreviviente de las

quemas por protestas a inicios de los años noventa.

Me centraba en las bondades que el destino prometía, haciendo ligero mi andar, y,

sin jamás perder de vista la meta.

Al llegar al bosque, su frescor me empapaba, sobre todo, cuando el calor del mediodía

agobiaba nuestro recién culminado almuerzo, 

En él, se perdía la noción del tiempo, principalmente, cuando el espacio entre el

mediodía y las próximas horas de clases eran largas, allí, una se entregaba a los

brazos de Morfeo, era inevitable, no sucumbir a su sinfonía vegetal.

Tanta tranquilidad, se prestaba para resolver enunciados matemáticos, donde los

teoremas, corolarios y definiciones jugaban entre los senderos del bosque para

darnos luces ante las demandas de algunos problemas matemáticos. 

Por lo general, apenas se oían las voces de quienes íbamos a ese lugar, si alguien

se reía lo hacía tímidamente, para no molestar a quienes al igual que una, iban a

relajarse ante tanta natura.

El bosque, también era la cueva que abrigaba a enamorados famélicos de engullir

sus bocas.

Algunas veces, una  quería estar allí por un tiempo infinito, pero tenía que retornar a

los axiomas, el bosque me guiaba por otro camino, uno rodeado de muchas flores y

paredes vegetales, que no era otro, que el ofrecido por los pasillos de componente

docente.

En esos tiempos, no me percaté, de porque la ida y vuelta de los axiomas al bosque,

eran tan distintas.

Con los años comprendí, y me hice sembradora.

 

8 de noviembre 2021




martes, 26 de octubre de 2021

lunes, 4 de octubre de 2021

De Jennifer Foster para Mí


Sinónimo de fortaleza, templanza y sabiduría, modelo de virtudes, espíritu supra elevado, madre bendita de una prole que no sólo tiene pies y brazos, sino que raíces y ramas como dignos testimonios de tu amor por la tierra y por la vida que en ella habita. Sembradora de árboles. Sembradora de valores. Sembradora de semillas de amor y conocimientos, de frutos y sabores, de aromas y texturas. Eres el cacao de nuestro chocolate y el almidón de nuestro pan de yuca. Hueles al dulce melao de papelón con sarrapia y a veces picas como el chirelito y la pimienta, necesarios para equilibrar los amargos de nuestro paladar. Un vaivén de labores se juntan en tu quehacer cotidiano, que arduamente ejerces sin cansancio aunque extenuada, en el eterno caos de tu orden sin ley, buscando siempre las llaves para abrir las puertas de tu refugio, ese que conviertes en la guarida de nosotros todos tus hijos y pupilos. Karibe, Konuko, trueke y kayapa son de tu lengua provenir. Tapara, chorote y onoto no se te olvidan jamás. El bálsamo de tus guarapos tibios nos reconfortan el alma, mientras el paso del tiempo lo miramos de un inexacto reloj solar que nos señala lo infinito del cronos. Eres una doctora de los números, de los métodos, de las estadísticas, de los coeficientes y cotangentes, pero más bien eres tan gente que mesuras la vida entera en una pequeña pero justa balanza, formulando los elixires del amor verdadero, en la conjunción y convergencia de tus hemisferios mentales, que evolucionan cada día en una mujer con inteligencia excepcional, arraigada en lo profundo de la episteme del universo. Desde la academia a lo popular. Desde lo científico a lo espiritual. Desde lo cuantioso matemático a lo incalculable etéreo y hasta el infinito y más allá. Artes todas brotan de tus carrasposas por luchadoras y creativas por artífices manos, que teclean en la pc con la celeridad de quien escribe hasta sin mirar. Gracias bella Laura doble eme y una o. Has cultivado en mi las cosas más hermosas de ti, empezando por el amor. Has sido mi mamá, hermana, amiga, compañera compinche, socia y hasta despertador mañanero y aún nos quedan tantos caminos y montañas por escalar, tantas madrugadas de frijoles en la cocina y tantas andanzas y aventuras por contar, que me parece micro- mini- chiqui- nano diminuto este texto en el que intento describir a una increíble mujer, con corazón de uranio, tan pero tan valiosa que parecen escuetas y vagas mis palabras, porque aún no le he contado al mundo ni siquiera de las melodías de tu son, del ritmo que te recorre, como toda una negra con mucho tumbao, que no mira ni pa' los laos cuando de música se llena tu nombre! Con mucho cariño ❤ y agradecimiento ✨ Jennifer Foster. (09/2021).




martes, 31 de agosto de 2021

Escultor Evelio SIlva

 


𝑃𝑎𝑟𝑎 𝑚𝑖, 𝑒𝑙 𝑚𝑒𝑗𝑜𝑟 𝑝𝑜𝑒𝑡𝑎 𝑞𝑢𝑒 ℎ𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑜𝑐𝑖𝑑𝑜, 𝑦 𝑜𝑗𝑜, 𝑞𝑢𝑒 ℎ𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑜𝑐𝑖𝑑𝑜 𝑚𝑢𝑐ℎí𝑠𝑖𝑚𝑜𝑠, 𝑒𝑠 𝑒𝑙 𝑒𝑠𝑐𝑢𝑙𝑡𝑜𝑟 𝑦 𝑑𝑖𝑔𝑛𝑜 𝑒𝑥𝑝𝑜𝑛𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑑𝑒𝑙 𝑎𝑟𝑡𝑒 𝑖𝑛𝑑𝑖𝑔𝑒𝑛𝑖𝑠𝑡𝑎, 𝑒𝑙 𝐴𝑟𝑡𝑒𝑠𝑎𝑛𝑜 y 𝑃𝑎𝑡𝑟𝑖𝑚𝑜𝑛𝑖𝑜 𝐶𝑢𝑙𝑡𝑢𝑟𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑒 𝑀𝑢𝑛𝑖𝑐𝑖𝑝𝑖𝑜, 𝙀𝙫𝙚𝙡𝙞𝙤 𝙎𝙞𝙡𝙫𝙖 𝙙𝙚 𝙎𝙖𝙣𝙩𝙖 𝘾𝙧𝙪𝙯 𝙙𝙚 𝘼𝙧𝙖𝙜𝙪𝙖.

𝘌𝑙 𝑒𝑠𝑐𝑟𝑖𝑏í𝑎 𝑡𝑎𝑛𝑡𝑜, 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑢 𝑝𝑜𝑒𝑠í𝑎 𝑠𝑒 𝑑𝑒𝑟𝑟𝑎𝑚𝑎𝑏𝑎 𝑎 𝑠𝑢 𝑝𝑎𝑠𝑜, 𝑢𝑛𝑎 𝑣𝑒𝑧 𝑙𝑒 𝑑𝑖𝑗𝑒, 𝑀𝑎𝑒𝑠𝑡𝑟𝑜, 𝑡𝑢 palabra es tan 𝑚𝑎𝑟𝑎𝑣𝑖𝑙𝑙𝑜𝑠𝑎, 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑎𝑙𝑑𝑟í𝑎𝑛 𝑚𝑢𝑐ℎ𝑜𝑠 𝑙𝑖𝑏𝑟𝑜𝑠 con ellas, 𝑡𝑒 𝑎𝑡𝑟𝑒𝑣𝑒𝑟í𝑎𝑠 𝑎 𝑝𝑢𝑏𝑙𝑖𝑐𝑎𝑟, 𝑦𝑜 𝑡𝑒 𝑎𝑦𝑢𝑑𝑜 𝑎 𝑡𝑟𝑎𝑛𝑠𝑐𝑟𝑖𝑏𝑖𝑟 𝑡𝑜𝑑𝑎𝑠 𝑒𝑠𝑎𝑠 ℎ𝑜𝑗𝑎𝑠, 𝑦 𝑚𝑒 𝑑𝑖𝑗𝑜, 𝑛𝑜 𝑒𝑠𝑐𝑟𝑖𝑏𝑜 𝑝𝑜𝑒𝑠í𝑎 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑙𝑖𝑏𝑟𝑜𝑠, 𝑦 𝑛𝑜 𝑞𝑢𝑖𝑒𝑟𝑜 𝑝𝑢𝑏𝑙𝑖𝑐𝑎𝑟, 𝑠𝑜𝑙𝑜 𝑒𝑠𝑐𝑟𝑖𝑏𝑜 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑟𝑟𝑎𝑚𝑎𝑟 𝑚𝑖 𝑎𝑙𝑚𝑎 𝑒𝑛 𝑒𝑠𝑎𝑠 ℎ𝑜𝑗𝑎𝑠, 𝑦 𝑒𝑠𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑝𝑒𝑛𝑎𝑠 ℎ𝑎𝑠 𝑣𝑖𝑠𝑡𝑜 𝑎𝑙𝑔𝑢𝑛𝑎𝑠, 𝑝𝑜𝑟𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑙 𝑟𝑒𝑠𝑡𝑜 ℎ𝑎 𝑞𝑢𝑒𝑑𝑎𝑑𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 ℎ𝑢𝑒𝑙𝑙𝑎 𝑑𝑒 𝑚𝑖 𝑎𝑛𝑑𝑎𝑟...

𝙃𝙤𝙮 𝙙í𝙖, 𝙀𝙫𝙚𝙡𝙞𝙤 𝙘𝙖𝙨𝙞 𝙣𝙤 𝙚𝙨𝙘𝙧𝙞𝙗𝙚, 𝙩𝙖𝙢𝙥𝙤𝙘𝙤 𝙚𝙡𝙖𝙗𝙤𝙧𝙖 𝙨𝙪𝙨 𝙚𝙨𝙘𝙪𝙡𝙩𝙪𝙧𝙖𝙨 𝙥𝙤𝙧 𝙪𝙣𝙖 𝙖𝙛𝙚𝙘𝙘𝙞ó𝙣 𝙚𝙣 𝙡𝙖 𝙫𝙞𝙨𝙩𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙡𝙚 𝙞𝙢𝙥𝙞𝙙𝙚 𝙙𝙚𝙨𝙖𝙧𝙧𝙤𝙡𝙡𝙖𝙧 𝙖𝙢𝙗𝙖𝙨 𝙖𝙧𝙩𝙚𝙨


La loca de las matas

En este lugar, de apenas siete calles y treinta y dos cuadras, la gente murmura en voz baja, que en cada una de ellas, habita una loca de la...