jueves, 24 de marzo de 2022
Konuko, Artesanías, saberes y sabores
jueves, 3 de marzo de 2022
Gente grande
martes, 8 de febrero de 2022
CREDO de una Sembradora
Creo en la Madre Tierra, en la luna y los árboles
Creo en la semilla como la maravilla de la naturaleza
Creo en la arcilla que germina amores, y en el mensaje de las flores
Creo en el aroma del higo, y en los polinizadores
Creo en el cultivo del onoto, capacho, tapara, cacao, maní y tapiramo de mi patio
Creo en la mirada de mi Madre, que sin decir una palabra transmite un mensaje
Creo en las voces, olores y pisadas de mis hijos
Creo en el poder curativo que brinda la palabra de una Anciana
Creo en la amistad, como el nexo más valioso de los humanos
Creo en el poder creador de mis manos
Creo en el chocolate que formulo
Creo en la Artesanía que elaboro con mi siembra
Creo en la magia de las matemáticas
Creo, que uno más uno, son DOS, pero también, pueden ser UNO, o tal vez, TRES… o cualquier otra cifra
Creo en las pirámides, en Pi y el origami
Creo en la geometría axiomática
Creo en los gradientes, el rotacional y las curvas de nivel
Creo en la teoría de grupos, y la geometría difusa
También, creo en la perfecta aritmética de un jugador de dominó
Creo en el sofrito onotado que me convoca a la cocina
Creo en la cuchara de madera con la que meneo mis guisos
Creo en el molino de maíz, y en la arepa pelá
Creo en la sal marina, el culantro y el ají picante
Creo en los condimentos con semillas de auyama y orégano
Creo en el Sol que me acompaña en la deshidratadera de nuestros alimentos
Creo en el Tumak del pueblo Pemón
Creo en el canto de las aves
Creo en la música y en los músicos
Creo en las disonancias, jamás en los desafinados
Creo en las cuerdas de una guitarra enamorada
Creo en el Joropo Central, el golpe de tambor, en Alí y el cuatro venezolano
Creo en los valses de Antonio Lauro interpretados por mi Papá José Morales en su guitara clásica
Creo en la rítmica de la música venezolana
Creo en el Rock en tonalidad menor
Creo en los pintores de plaza, y en los malabaristas
Creo en las ventas artesanales, también en el trueque
Creo en los juegos de chapitas, y en el vuelo del papagayo
Creo en el baile infinito de un trompo y en la geometría del juego de metras
Creo en la familia que educa, en la naturaleza que enseña y en la universidad de la vida
Creo en Simón Rodríguez y en el Maestro Rural
Creo en los sancochos de konuko, y en mi totuma sancochera
Creo en el cocuy de penca, la chicha andina y el chorote
Creo en la mascarilla de cacao, y en los supositorios de sábila
Creo en los colirios de meliponas, y en los guarapos de hierbas
Creo en el vino de tapara, y en la brusca sanadora
Creo en el champú con bicarbonato, y también en los masajes
Creo en la palabra que se acompaña de la mirada
Creo en los mensajes en servilletas, y en las cartas de amor
Creo en los poetas y la poesía,
También Creo en la prosa, y en los versos que riman
Creo en las caminatas bajo la lluvia
Creo en el amor que libera
Creo en la textura de tu piel
Creo en el baño acompañado, bajo la caricia de un estropajo
Creo en el sonido de nuestro amor
Creo en Mí,
también,
creo en Ti…
Tumak, para los pemones, es un encuentro que hace la familia alrededor de una olla de sopa con carne de cacería, condimentada con aliños del konuko y una hierba silvestre llamada aurosa, todos mojan su casabe en el caldo, mientras conversan, al final reparten las presas, también pueden hacerlo en reuniones de la comunidad o asambleas.
Konuko, es uno de los términos que integra la forma de siembra practicada por las naciones originarias, donde se cultiva y resguarda la riqueza de semillas, de sabores, de saberes, de mitologías, de historia, donde la cultura es viva y la astro-nomía-logía es una estela abierta, un lugar de encuentro y de conexión con la naturaleza, una reserva moral y vital.
Sembradora de Árboles
21 de septiembre de 2020
En el Marco del Taller: Taller "Con Aquiles, yo también creo", Dirección de Cultura del Estado Bolivariano de Miranda, como parte de la formación que acompaña el FESTIVAL DE POESÍA DE MIRANDA 2020, 26 al 30 de octubre. Dictado por: Yurimia Boscán
jueves, 20 de enero de 2022
Poema Homenaje a Miriam Mireles por los 50 Años de la UPEL Maracay
De las Matemáticas a la Biología... 📐🌱🌳
Construí una trayectoria que me conducía desde los incuestionables axiomas a un
bosque cercano, si bien, se recorría en corto tiempo, el camino era tosco y confuso,
una forma de suavizarlo, fue incluir en ella a un inmortal bambú, sobreviviente de las
quemas por protestas a inicios de los años noventa.
Me centraba en las bondades que el destino prometía, haciendo ligero mi andar, y,
sin jamás perder de vista la meta.
Al llegar al bosque, su frescor me empapaba, sobre todo, cuando el calor del mediodía
agobiaba nuestro recién culminado almuerzo,
En él, se perdía la noción del tiempo, principalmente, cuando el espacio entre el
mediodía y las próximas horas de clases eran largas, allí, una se entregaba a los
brazos de Morfeo, era inevitable, no sucumbir a su sinfonía vegetal.
Tanta tranquilidad, se prestaba para resolver enunciados matemáticos, donde los
teoremas, corolarios y definiciones jugaban entre los senderos del bosque para
darnos luces ante las demandas de algunos problemas matemáticos.
Por lo general, apenas se oían las voces de quienes íbamos a ese lugar, si alguien
se reía lo hacía tímidamente, para no molestar a quienes al igual que una, iban a
relajarse ante tanta natura.
El bosque, también era la cueva que abrigaba a enamorados famélicos de engullir
sus bocas.
Algunas veces, una quería estar allí por un tiempo infinito, pero tenía que retornar a
los axiomas, el bosque me guiaba por otro camino, uno rodeado de muchas flores y
paredes vegetales, que no era otro, que el ofrecido por los pasillos de componente
docente.
En esos tiempos, no me percaté, de porque la ida y vuelta de los axiomas al bosque,
eran tan distintas.
Con los años comprendí, y me hice sembradora.
8 de noviembre 2021
martes, 26 de octubre de 2021
lunes, 4 de octubre de 2021
De Jennifer Foster para Mí
Sinónimo de fortaleza, templanza y sabiduría, modelo de virtudes, espíritu supra elevado, madre bendita de una prole que no sólo tiene pies y brazos, sino que raíces y ramas como dignos testimonios de tu amor por la tierra y por la vida que en ella habita. Sembradora de árboles. Sembradora de valores. Sembradora de semillas de amor y conocimientos, de frutos y sabores, de aromas y texturas. Eres el cacao de nuestro chocolate y el almidón de nuestro pan de yuca. Hueles al dulce melao de papelón con sarrapia y a veces picas como el chirelito y la pimienta, necesarios para equilibrar los amargos de nuestro paladar. Un vaivén de labores se juntan en tu quehacer cotidiano, que arduamente ejerces sin cansancio aunque extenuada, en el eterno caos de tu orden sin ley, buscando siempre las llaves para abrir las puertas de tu refugio, ese que conviertes en la guarida de nosotros todos tus hijos y pupilos. Karibe, Konuko, trueke y kayapa son de tu lengua provenir. Tapara, chorote y onoto no se te olvidan jamás. El bálsamo de tus guarapos tibios nos reconfortan el alma, mientras el paso del tiempo lo miramos de un inexacto reloj solar que nos señala lo infinito del cronos. Eres una doctora de los números, de los métodos, de las estadísticas, de los coeficientes y cotangentes, pero más bien eres tan gente que mesuras la vida entera en una pequeña pero justa balanza, formulando los elixires del amor verdadero, en la conjunción y convergencia de tus hemisferios mentales, que evolucionan cada día en una mujer con inteligencia excepcional, arraigada en lo profundo de la episteme del universo. Desde la academia a lo popular. Desde lo científico a lo espiritual. Desde lo cuantioso matemático a lo incalculable etéreo y hasta el infinito y más allá. Artes todas brotan de tus carrasposas por luchadoras y creativas por artífices manos, que teclean en la pc con la celeridad de quien escribe hasta sin mirar. Gracias bella Laura doble eme y una o. Has cultivado en mi las cosas más hermosas de ti, empezando por el amor. Has sido mi mamá, hermana, amiga, compañera compinche, socia y hasta despertador mañanero y aún nos quedan tantos caminos y montañas por escalar, tantas madrugadas de frijoles en la cocina y tantas andanzas y aventuras por contar, que me parece micro- mini- chiqui- nano diminuto este texto en el que intento describir a una increíble mujer, con corazón de uranio, tan pero tan valiosa que parecen escuetas y vagas mis palabras, porque aún no le he contado al mundo ni siquiera de las melodías de tu son, del ritmo que te recorre, como toda una negra con mucho tumbao, que no mira ni pa' los laos cuando de música se llena tu nombre! Con mucho cariño
martes, 31 de agosto de 2021
Escultor Evelio SIlva
𝘌𝑙 𝑒𝑠𝑐𝑟𝑖𝑏í𝑎 𝑡𝑎𝑛𝑡𝑜, 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑢 𝑝𝑜𝑒𝑠í𝑎 𝑠𝑒 𝑑𝑒𝑟𝑟𝑎𝑚𝑎𝑏𝑎 𝑎 𝑠𝑢 𝑝𝑎𝑠𝑜, 𝑢𝑛𝑎 𝑣𝑒𝑧 𝑙𝑒 𝑑𝑖𝑗𝑒, 𝑀𝑎𝑒𝑠𝑡𝑟𝑜, 𝑡𝑢 palabra es tan 𝑚𝑎𝑟𝑎𝑣𝑖𝑙𝑙𝑜𝑠𝑎, 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑎𝑙𝑑𝑟í𝑎𝑛 𝑚𝑢𝑐ℎ𝑜𝑠 𝑙𝑖𝑏𝑟𝑜𝑠 con ellas, 𝑡𝑒 𝑎𝑡𝑟𝑒𝑣𝑒𝑟í𝑎𝑠 𝑎 𝑝𝑢𝑏𝑙𝑖𝑐𝑎𝑟, 𝑦𝑜 𝑡𝑒 𝑎𝑦𝑢𝑑𝑜 𝑎 𝑡𝑟𝑎𝑛𝑠𝑐𝑟𝑖𝑏𝑖𝑟 𝑡𝑜𝑑𝑎𝑠 𝑒𝑠𝑎𝑠 ℎ𝑜𝑗𝑎𝑠, 𝑦 𝑚𝑒 𝑑𝑖𝑗𝑜, 𝑛𝑜 𝑒𝑠𝑐𝑟𝑖𝑏𝑜 𝑝𝑜𝑒𝑠í𝑎 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑙𝑖𝑏𝑟𝑜𝑠, 𝑦 𝑛𝑜 𝑞𝑢𝑖𝑒𝑟𝑜 𝑝𝑢𝑏𝑙𝑖𝑐𝑎𝑟, 𝑠𝑜𝑙𝑜 𝑒𝑠𝑐𝑟𝑖𝑏𝑜 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑟𝑟𝑎𝑚𝑎𝑟 𝑚𝑖 𝑎𝑙𝑚𝑎 𝑒𝑛 𝑒𝑠𝑎𝑠 ℎ𝑜𝑗𝑎𝑠, 𝑦 𝑒𝑠𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑝𝑒𝑛𝑎𝑠 ℎ𝑎𝑠 𝑣𝑖𝑠𝑡𝑜 𝑎𝑙𝑔𝑢𝑛𝑎𝑠, 𝑝𝑜𝑟𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑙 𝑟𝑒𝑠𝑡𝑜 ℎ𝑎 𝑞𝑢𝑒𝑑𝑎𝑑𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 ℎ𝑢𝑒𝑙𝑙𝑎 𝑑𝑒 𝑚𝑖 𝑎𝑛𝑑𝑎𝑟...
La loca de las matas
En este lugar, de apenas siete calles y treinta y dos cuadras, la gente murmura en voz baja, que en cada una de ellas, habita una loca de la...
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Estudios Realizados: Doctorado en Educación , UPEL-Maracay (2012) , donde desarrollé la investigación doctoral: PROCESOS DE CONSTRUCCI...
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El Loco y la luna Sobre el horizonte, se abría un sendero de trayectoria parabólica, allí, puntualmente, cada 28 días se encontr...


