lunes, 18 de enero de 2021

Maestro Chocolatero por la ECHAALBA

Finalmente fue el 15 de diciembre de 2020, que recibimos el diploma que nos acreditaba como Maestros Chocolateros de la Escuela de Chocolatería de la ALBA de la Ciudad de Maracay, luego de un año y tres meses de haber iniciado el intensivo curso, el cual fue  detenido por la Pandemia del Covid, para mi, es un Logro, pués lo recibí luego de haber superado la enfermedad de Neumonía ocasionada por dicho virus, fue mi primera salida a la Ciudad de Maracay, me sentía extraña de andar en la calle, reencontrarme nuevamente con mis compañeros y docentes fué una gran alegría, me encanto contar con la presencia de mis amigas Yarizma Morales y Jennifer Foster en ese tan sencillo pero muy importante acto, que con mucho esfuerzo realizamos. Estaré por siempre agradecida a quienes conformaron este grupo de compañeros: Ricardo Murillo, Tito Escalona, Jesús, Yulitza, Roxana Leonardi, Jenny Navarro, Oriana Suárez, Maralba, Paty, Marcos y Merilin, y a los docentes y amiguex Currucha o Carmen Liendo, su hermoso Padre César Liendo, Olga Rodríguez, Yvema, Alba Palencia, Rafael Nogales, Eduval Solórzano, Ana Rodríguex, Rafael, Dixie Barrios, y muchos más que no recuerdo en este momento, pero que fueron especiales... Por siempre agradecida a la Vida por este Logro...





















 

martes, 5 de enero de 2021

Poesía de enero 2021

Promesa: decidí dejar crecer mi cabello

hasta poder trenzarlo,
anhelo ver a las hojas que desprenden mis arboles
adornando esa larga trenza
Y como me siento:
soy arbolito
sensible a los vendavales del tiempo
pero bambú,
que por más que se doble jamás se partirá
o quizás, un taparo,
cuya madera decorada de hoyitos y frutos cilíndricos, se entregan en las manos del artesano, para que de rienda suelta a su espíritu creador
ah,
también soy silvestre,
si,
tanto así,
que por más veneno que me echen,
seguiré brotando sobre el inhóspito paraje,
y hasta quizás termine mis días decorando el sendero bañado del mortal asfalto...







sábado, 2 de enero de 2021

¿Y que es un patio o solar?


Respiro profundo, y afirmo:

Un patio, es aquel lugar por donde respira la casa.

Cuando queremos sentirnos alegres, nos vamos al patio

Quien no recuerda ese patio de tantos árboles, donde íbamos a sentarnos en esa piedra a simplemente trazar cuadrículas y jugar la vieja en solitario

O donde dibujábamos una raya pa colocar el mingo, pues hay solares con patios de bolas

También donde marcábamos un triángulo para jugar metras

 Un patio sin hamaca no es patio

Y sin un columpio, así sea de un caucho con un mecate, menos.

Conocí un patio con una bombona y un resorte, donde los niños se encaramaban y se mecían sabroso.

Y es que hay patios pa muchas cosas, pa las fiestas de bodas, primera comunión, bautizos, cumpleaños y hasta pa los rezos de un difunto muy querido.

En los patios, que por lo general quedan al fondo de las casas, no falta una mesa con su juego de dominó respectivo, y sus vacíos pa las cervezas, más un promontorio de leña pa cuando toque hacer el sancocho.

Hay patios tan bendecidos, que tienen gallineros o unos cochinitos en cría, codornices, acures, conejos, sin faltar los apacibles morrocoyes, y sin dejar de mentar los perros de la casa y los silentes gatos.

¡Que bonito!, cuando cada mañana voy al patio, y me sobresalto con el raudo andar del cigarrón que de flor en flor liba el néctar que dará vida a frutos para el alimento, sino, el colibrí que en su aleteo acaricia las flores jugosas de estropajos, onoto y tapara en labor polinizadora, también resulta curioso la variedad de cantos que trinan parejas de aves, que se detienen entre en las ramas de los árboles, alegrando mi mañana, sin dejar de estar atenta a la  gata que les aguarda en cacería felina, muchas caen ante la agudeza de la misma y dejan al otro pajarito viudo.

Visité un patio con un bonito jardín, muchos tulipanes, flores de muerto, cayenas, capachos y cariaquito de varios colores, allí las mariposas danzaban al son del vaivén de las flores.

Viví en una casa con un patio que tenía sumideros, y cuando llovía solíamos contemplar toda el agua de lluvia se iba por esos hoyitos, no  entendía su significado pero era un fenómeno tan especial que me iba con la lluvia e imaginaba el sendero que ella recorría hasta perderse en el infinito de ese hoyito.

Recuerdo estar en un patio donde se empozaba el agua de lluvia, y que alentaba a los presentes a que hiciéramos barquitos de papel y navegábamos en esos pequeños charcos y nos hacía sentir como el más experimentado navegante

Hay patios embriagadores, que tienen plantas que al mínimo roce de sus hojas una queda atrapada por su fragancia

En los patios te consigues de todo pa aliñar, y que sabroso cuando una va y cosecha los ingredientes pa un sofrito como ajíes, cebollín, pimentón, culantro, tomatico cagón y oreganito

Conozco familias que en vez de recibir a la gente en la sala, la reciben en el patio, y cuando conversan de sus visitas anteriores, hacen mención de cuando se sentaban debajo de la mata de tapara, o bajo el mango, o entre los cacaos y los plátanos

Cuando veo un patio encementado me siento triste, pues imagino a la casa que le precede, con un respirador artificial.

En mis andanzas académicas, visité a una amiga, que estrenaba su casa, y me dijo, vamos al patio, mi primera impresión fue, GUAO, esto es un cementerio, sobresalían troncos de varios árboles que habían sido talados, y todo tenía cemento, cuando le pregunté por ese desolador paisaje, me respondió, la persona que vivió antes aquí, mando a cortar todos los árboles porque no soportaba sus hojas, y yo la compré así y estoy pensando como arborizar nuevamente, claro, primero debo quitar el cemento.

Tengo amiguex que viven en edificios, y como carecen de patio, se inventan sus patios embalconados en cada ventana de sus apartamentos, siento, es un buen intento de  oxigenar su hogar.

Algunas veces me gusta chocarle el carro a personas, y les digo, lo siento, pero les será difícil comprender de que les hablo, y me increpan, y eso por qué, tranquilos, es que a ustedes, les falta patio.

Por otra parte, hay gente que no se le ocurrió otra, que despedir el año en un patio, y eso es un hecho tan fuera de lugar, pues cuando muchos andan entre hoteles, clubes y posadas de altos costos.. ¡Vaya, que atrevimiento el de esta gente!, reivindicar el patio, y por ende el konuko

Y esta gente tan rara, no son más que las abuelas Ninfa y Reyna, que cada 29 de diciembre desde 2016 hasta el presente, invitan a sus amiguex, allegados y konukerxs a compartir una tarde hasta el amanecer entre aperitivos, calditos, licores propios, como macerado de ponsigué, cocuy clarito, chococuy, guarapitos de hierbas, poesías, canciones, performances y rituales… y pa no perder la costumbre, lanzan esta propuesta virtual… 


Dedicado al Patio e Ninfa

o el Konuko Las Abuelas

Un inolvidable patio, al que amo desde que lo conocí por allá un 29 de diciembre 2016

Sembradora de Árboles (Laura María Morales, diciembre 2020)


jueves, 10 de diciembre de 2020

Música

Se dice que la Música es el idioma universal, y estoy totalmente de acuerdo, Y yo como músico la percibo en:

El grito de la Madre al parir
En el llanto del niño al nacer
En la risa de la madre cuando ve el rostro de su hijo por vez primera
En los cantos de arrullo
En el balbuceo de un niño
En la risa de orgullo de la Madre ante el triunfo de sus crías
En el guiño de la luna que anuncia su cita más larga con el sol
En el canto del gallo al amanecer
En el canto de ordeño del campesino
En el trinar de las aves por las mañanas
En el brotar de la semilla a la vida
En esa misma semilla que con sus hermanas baila en una tapara
En los golpeteos del mazo al maíz en un pilón
En el silbido de la bala
En la pisada presurosa
En el motor de un carro a toda prisa
En la sirena que atraviesa el silencio de la ciudad
En el tilín tilín de un instrumental del quirófano donde se juega la vida
En el silencio que deja la muerte a su paso
En el degustar de un beso
En el chasquido de unos dedos
En el ronroneo de los amantes
Y en su rítmica al copular
En la rima de un verso
En las ideas contrapunteadas de los copleros
En el rasgar del cuatro enamorado
En la cintura que se acopla al ton ton de un tambor
En el palmoteo de un son
Y en la clave de arranque de una canción
En el balbuceo de un niño
En el tarareo de un anciano
En el cambur pintor
En Otilio, Serenata y Alí
En los Panchos, y en los Ruiseñores
En las corales y ensambles que se andan por ahí
En la batuta del director y en la clave de sol
Ah, también en las otras claves

noviembre 2020



domingo, 6 de diciembre de 2020

Palabras a un poeta

 


Nunca imaginé/

que este corazón liberado y

blindado/

sería emboscado por tus palabras/

Que sin piedad/

Golpetearon como cincel en roca cada una de sus fibras/

al punto/

de casi, despertar mis raíces/


octubre 2020

Ella...

 

Como lo canta Chimó Psicodélico, a ella le gusta beber agua de lluvia…

si, mientras se baña en el primer aguacero de Abril…

también, acurrucar a las semillas en su germinar

prefiere mirar sus pasos, que a los ojos de la gente, lo que pasa, es que en los ojos se ve la maldad…

aunque sabe programar, es más feliz con una escardilla en la mano que con un teclado…

es tan extraña, que con solo ver una semilla de capacho, te dirá el color de la flor…

ama a las viejitas, se nutre de su sabiduría…

se rodea de hierbas, se perfuma con ellas..

por ello, me gusta verme en ella


21-04-2020

Un Poema de Abril 2020

Este día

Tal cual todos los que han precedido

En su despedida al sol

Que define un crepúsculo atrevido

De una infinita paleta de colores

Sorprendió a estos ojos

Embelesados por tanto cromatismo

Y como ensayo al breve porvenir que le espera

Ver a la luna radiante, en  trayectoria elíptica sobre el horizonte

En contraste con la oscuridad que le abriga

Así pasan los días

Días sin nombre

Pero con vida

 

15-04-2020

La loca de las matas

En este lugar, de apenas siete calles y treinta y dos cuadras, la gente murmura en voz baja, que en cada una de ellas, habita una loca de la...